Para que los libros no tengan que esperar para ser leídos, la editorial independiente argentina Eterna Cadencia ha lanzado un original proyecto denominado ‘El libro que no puede esperar’. El texto comienza a desaparecer a los 60 días de ser abierto.

El contenido de este libro fue impreso con una tinta que, cuando el futuro lector quita el envoltorio y las hojas entran en contacto con el aire, comienza a desaparecer. En ese momento empieza la cuenta atrás y el lector tiene solo sesenta días para leer la obra antes de que las hojas se queden en blanco.
El objetivo es que lo leas nada más comprarlo, ya que empieza a deteriorarse desde el instante en que retiras el embalaje especial que lo aísla del entorno, primero irán desapareciendo letras poco a poco hasta llegar a ser solo páginas vacias.

Los responsables de esta idea son la editorial Eterna Cadencia y la agencia argentina DraftFCB y la crearon de una anécdota durante la última feria del libro en Santiago de Chile, en la que surgió la pregunta “¿Por qué no nos leemos?” y asi ayudar a la lectura de jóvenes escritores latinoamericanos fuera de sus países. “Pensamos que es una manera mágica y poética de contar un problema real. Quisimos hacer un libro que fuera un mensaje en sí mismo. Que nos incentivara a leer a estos autores antes de que sus relatos desaparezcan de verdad, ahí delante de nuestros ojos”, cuenta Javier Campopiano, Director General Creativo Regional de DraftFCB.
¿Qué te parece esta curiosa iniciativa? ¿Conseguirá su objetivo? ¿Provocará que los lectores disfruten de la lectura y no acumulen libros sin leer?

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